Nació en Casilda (Santa Fe) el 25 de julio
de 1916. Realizó sus estudios en el Seminario de Santa
Fe y fue ordenado sacerdote el 21 de diciembre de 1940.
En la Diócesis de Rosario se desempeñó
como párroco, Asesor de numerosos Movimientos y Administrador
general del Obispado.
El 7 de diciembre de 1965 fue elegido obispo
titular de Gegi y Auxiliar de Mendoza. Fue consagrado el 30
de enero de 1966.
Inmediatamente se hizo cargo de sus funciones
de Obispo Auxiliar y Vicario general de Mendoza.
Desde entonces, colaboró estrechamente
con el Arzobispo en el cuidado pastoral de la Diócesis.
En marzo de 1967 fue nombrado Administrador
Apostólico de la Arquidiócesis y continuó
como tal luego del fallecimiento de Mons. Buteler, hasta el
21 de noviembre de 1974 en que fue promovido a Arzobispo.
Llevó adelante una meritoria actividad
pastoral. Debió encarar con prudencia los difíciles
momentos que vivió la Iglesia del postconcilio.
Mendoza fue testigo de su profunda preocupación
por las vocaciones sacerdotales, la promoción de los
movimientos de apostolado laico, y la permanente ayuda a los
desamparados.
Su caridad sacerdotal le llevó a encarar
acciones concretas en favor de los derechos humanos y a una
eficaz ayuda a los migrantes.
Falleció el 3 de julio de 1979, en plena
organización del Congreso Mariano Nacional. Sus restos
descansan en la Iglesia Catedral de Mendoza.