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Ubicada
al oeste de la República Argentina, la provincia de Mendoza
tiene como límites: al norte San Juan; al este San Luis;
al sudeste La Pampa; al sur Neuquén, y al oeste la República
de Chile de la cual la separa la cordillera de Los Andes. Esta
dividida políticamente en 18 departamentos.
El relieve
está formado por cuatro grandes regiones: montaña,
piedemonte, llanura y al sur, la región volcánica
de la payunia. De las altas cumbres bajan los ríos que
dan vida a la provincia.
El aprovechamiento
de sus caudales mediante obras hidráulicas, ha permitido
ganarle terreno al desierto y construir dos grandes oasis: el
que forman los ríos Mendoza y Tunuyán al norte
y el formado por el Diamante y el Atuel al sur.
La superficie
total de Mendoza es de 148.827 km2. Su población se distribuye
en forma desigual ya que se concentra en las zonas de riego.
Amplios
sectores del territorio permanecen totalmente desiertos o con
un escaso número de habitantes cuyo aislamiento se ha
acentuado en los últimos años debido, entre otras
causas, a la supresión de los ferrocarriles.
En la constitución
de la población actual debe destacarse el fenómeno
de las corrientes migratorias, iniciadas a partir de la segunda
mitad del siglo pasado.
En un primer
momento, provienen de la cuenca
del Mediterráneo (principalmente italianos y españoles,
pero también del Cercano Oriente).
En las
últimas décadas el aporte inmigratorio proviene,
principalmente, de otras provincias argentinas y países
limítrofes (Bolivia, Chile y Perú).
En
el aspecto económico, la provincia presenta un abanico
de actividades. Por importancia se citan: agricultura, minería,
industria y ganadería.
La
vitivinicultura es la actividad más destacada de la agricultura
mendocina.

Creada como Diócesis
el 20 de abril de 1934, con la bula Nobilis Argentinae Nationis
de SS Pío XI, fue elevada a Arqui-diócesis el
10 de abril de 1961 por SS Juan XXIII.
La
arquidiócesis de Mendoza comprende quince de los dieciocho
departamentos en que está dividida la provincia, abarcando
la mitad norte de su territorio, con una superficie de 63.839
km2 y 1.360.000 habitantes, de los cuales 1.156.000 son católicos.
La atención espiritual
de los fieles se cumple a través de 65 parroquias y 200
centros de culto.
A unos 80 sacerdotes
diocesanos y 21 diáconos permanentes, se suma la labor
pastoral de 100 religiosos, 260 religiosas y agentes laicos,
que se desempeñan en los organismos diocesanos responsables
de las diversas áreas pastorales, parroquias, colegios,
hospitales y obras de
promoción humana
y asistencia.
La educación católica
se imparte en 58 institutos educativos. A nivel universitario
funcionan 3 facultades, dos de ellas dependientes de congregaciones
religiosas.
La formación del
clero y de los agentes pastorales está a cargo de los
institutos diocesanos de formación: Seminario Arquidiocesano
Nuestra Señora del Rosario, en el que cursan actualmente
41 seminaristas; Escuela Arquidiocesana de Ministerios, para
la formación de ministros laicos y diáconos permanentes;
Instituto de Formación Docente Pablo VI; Seminario de
Catequesis, y otros centros de formación dependientes
de la Junta Arquidiocesana de Catequesis.
Muchos son los desafíos
pastorales que la Iglesia en Mendoza debe asumir hoy.
El clero diocesano y
religioso apenas logra una atención pastoral suficiente
de las comunidades.
La situación actual,
de transformación económico-social-cultural, es
inquietante: formación de nuevos barrios; llegada de
nuevas migraciones; desocupación y subocupación;
salarios insuficientes para cubrir las necesidades mínimas
de la familia; deserción escolar y analfabetismo; descontento
social, violencia y situaciones de corrupción que crean
un clima de desconfianza, impotencia y angustia.
El secularismo e individualismo;
la evolución cultural; el crecimiento de la vida universitaria;
el complejo proceso de transformación educativa, consecuencia
de la aplicación de la nueva ley federal; la situación
de los jóvenes; el flagelo de la droga; el avance constante
de las sectas, son otros tantos problemas que agravan la situación
actual, reconocida y descripta en los documentos diagnósticos
que forman parte del Plan Diocesano de Pastoral.
La Iglesia en Mendoza,
fiel a su misión evangelizadora, quiere dar respuesta
a esta compleja realidad que la interpela.
En ello está empeñada,
trabajando en comunión por la nueva evangelización.
RELACIÓN HISTÓRICA
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